Como estoy más tranquila y sosegada que el día del curso voy a realizar una tarea.
Voy a compartir una poesía que me mandó nuestra recordada Marta escrita por una MUJER de Camerún y que a mí me encantó.
Hoy que Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavales alegres marchando hacia el colegio.Soy la mujer que piensa.Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.